Pese a que desde la Generalitat se insiste en negar cualquier persecución lingüística en las aulas, los hechos demuestran una realidad bien distinta. Profesores de centros públicos catalanes sufren presiones, advertencias e incluso procedimientos disciplinarios por ejercer su derecho a impartir sus asignaturas en castellano.
El reportaje recoge varios testimonios de docentes que describen situaciones de vigilancia, intimidación y amenazas por parte de las direcciones de sus centros, llegando incluso a supervisar sus clases para comprobar en qué lengua las imparten.
Ante esta situación, la Asamblea por una Escuela Bilingüe de Cataluña (AEB) está desempeñando una labor fundamental: denunciar públicamente estos casos y ofrecer asesoramiento y apoyo jurídico a los profesores afectados para que conozcan y puedan defender sus derechos.
Uno de los docentes protagonistas del reportaje, asesorado por la AEB, ha recurrido el expediente disciplinario abierto contra él por impartir Filosofía en castellano.
Estos testimonios ponen de manifiesto la necesidad de que los profesores no se sientan solos ni renuncien a sus derechos por miedo a represalias. La AEB seguirá acompañándolos, denunciando las situaciones de discriminación y defendiendo la libertad lingüística y los derechos de toda la comunidad educativa.
Ningún profesor debería ser amenazado, señalado o expedientado por utilizar una de las lenguas oficiales de Cataluña en el ejercicio de su labor docente.

